APRENDIZAJE TOTALMENTE POR PROYECTOS: LA PRIMERA GENERACIÓN

En otras entradas ya había comentado los retos que presenta un cambio organizacional y de cultura de centro. Los cambios bruscos no fucionan, y los que "funcionan" son a nivel superficial, casi cosmético. No se puede quitar el libro y la libreta y trabajar por proyectos de forma autónoma así como así a unos niños acostumbrados al diálogo unidireccional, a las relaciones de poder, al binomio éxito/fracaso, a la sanción y al castigo, al cinco pelado salvador.
En el centro donde trabajo entendimos que la cultura del aprendizaje tiene que nacer entre los alumnos y maestros y no tiene que caer verticalmente. Por eso, empezamos a generar esta cultura desde el parvulario.

Autonomía, responsabilidad, capacidad de decisión, compromiso, libertad de ritmos y caminos, mirada crítica, creatividad... si algo he tenido como un tesoro desde que era niño es el borrado permanente de las fronteras entre conceptos, áreas y saberes. Por tanto, este curso es doblemente significativo para mi. Por un lado, soy el padre del diseño curricular y metodológico. Por otro, es la revancha personal a un sistema educativo del cual fui víctima condenada al fracaso escolar permanente.

Pues bien, esos niños que han crecido en una cultura del aprendizaje vivo, que han aprendido desplazándose de ambiente en ambiente, de taller en taller, libres y responsables, han llegado a Ciclo Medio.

El cambio de Ciclo Inicial a Ciclo Medio en una de las cosas que tenemos que mejorar más, pues nos ha quedado un poco de escalón metodológico. Por eso, este primer trimestre es para acomodarse con los espacios y las propuestas,  y para la adquisición de herramientas y estrategias.

Con algunos cambios consensuados (horarios, actividades de centro, especialistas...), el diseño pedagógico y curricular queda tal como lo presenté hace un año en claustro:






Estamos en la tercera semana de curso. Mis impresiones, aunque puede que precipitadas, no pueden ser mejores: una clase comprometida que aprende autonomamente, ilusionada, sin presiones, curiosa, valiente. Son niños y niñas de 8 años. De ocho años, sí. 
                              

Unos construyen el mecanismo de un molino de viento, otros establecen paralelismos entre el diseño de un ordenador y sus componentes con el cuerpo humano, otros desmontan el motor de un motosierra para ver cómo funciona un motor de explosión... todos buscan respuestas sobre la energia que mueve el mundo. Cálculos, noticias, estadísticas, diseños personales de engranajes... la clase es una olla de disciplinas e ideas.




En lo que sería lengua, inventar un cuento en grupos, diseñar el carácter de los personajes y dibujarlos, hacer los decorados, gravar la narración, montar en vídeo las escenas, escribir subtítulos... storytelling digital, que le llaman.


En lo que sería matemáticas, proyectar una casa y decorarla. Hacer presupuestos con los catálogos del IKEA basándose en un sueldo ficticio por grupo. Dibujar con tiza el plano de tu casa en la pista del colegio utilizando metros: decimales, cálculo, sistema métrico, euros, decoración y moda, economía, presupuestos...

Me tiemblan las piernas de pensar en el curso que nos queda por delante!
APRENDIZAJE TOTALMENTE POR PROYECTOS: LA PRIMERA GENERACIÓN APRENDIZAJE TOTALMENTE POR PROYECTOS: LA PRIMERA GENERACIÓN Reviewed by Manel Guzmán on 23:26:00 Rating: 5

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