El único banco de confianza, el de conocimientos.



Sobre la utilización del Banco Común de Conocimientos, os mostraré algunas de las torpes y anecdóticas -aunque muy enriquecedoras- experiencias de gestación.
Entro otros muchos, los objetivos que persigo con un BCC:
- Crear cultura de la colaboración. Aprendizaje horizontal.
- Generar espacios de comunicación e interacción.
- Cohesión de un grupo.
- Mejorar la autoestima de algunos alumnos.
- Desarrollar habilidades metacognitivas superiores (enseñar lo aprendido mediante la verbalización)
- Fomentar valores democráticos.
- Crear un contexto de aprendizaje autónomo.

Excepto en el segundo caso que os presentaré, la cultura escolar que acogía el BCC era rígida, parcelaria y verticalista, por lo que han sido experiencias de aula, y claro está, lo interesante sería una experiencia a un nivel más global (ciclo, centro, comunidad).

Había una vez...

Hace cinco años tuve un grupo muy difícil de gestionar en el contexto educativo que lo acogía. Permitidme un esbozo del contexto:
El entorno social no era (es) favorable y las dinámicas urbanísticas de expansión horizontal de las últimas décadas dejaron un territorio desmembrado, lleno de islas descontextualizadas del centro urbano y de su pulso vital. Además, el rápido crecimiento del censo debido a los procesos de gentrificación y centrifugación de las áreas urbanas (encarecimiento de alquileres y precios de la vivienda, trabajo en el sector de la construcción) hizo que lo que era un entorno y cultura rural tuviera que acoger en muy poco tiempo una avalancha de nuevos habitantes. El choque de lo urbano y lo rural, de lo moderno y lo postmoderno, de la tradición cultural y el consumo hipermoderno se materializó en una nueva Babilonia. Habitantes, umblicados al territorio y forjados por él,  y territoriantes, móviles y acontextuales,  conviven hoy en un tablero poco favorable a las relaciones humanas.

El grupo, pues, carecía de cohesión y sus hábitos de juego delataban una pobre interacción social.
Fue la primera vez que puse en marcha el Banco Común de Conocimientos, tirándome a la piscina, fuera de programaciones y asignaturas:
BCC first contact. Se necesitaba.
El objetivo era la cohesión y la interacción. Aparte de las zonas del  muro dedicadas a las materias (la ayuda entre alumnos como recurso valiosísimo) había cocina de supervivencia, danza y coreografía, dibujo manga, trucos de videojuegos y alguna cosa más. Utilizábamos la tarde del viernes, sesión de tutoría, para volcar el banco y ponerlo en acción. Fue memorable la clase de cocina de salvamento de un compañero, bragado en ausencias paternales, que nos enseñó a hacer tortillas varias.

Havía otra vez...

Un poco pelado porque era inicio de curso
En otra ocasión propuse otro banco en un grupo que, si bien estaba cohesionado, necesitaban "desaprender" y dejarse llevar un poco; acostumbrados a docencias rígidas, te preguntaban cosas como "¿De qué color puedo pintar ésto?" o te pedían permiso hasta para pisar los baldosines del suelo.

Aquí, en este grupo, me interesaba utilizar el banco para temas de autoestima, que notaba que en algunos niños era muy muy baja. Algunos de ellos tenían el estigma de un diagnóstico psicopedagógico erróneo, aplicado con troquel.
En esta ocasión, limité el banco a enseñanzas curriculares y artísticas por razones de tiempo (era tutor y jefe de estudios). Algunos niños con bajas expectativas sobre sí mismos enseñaban matemáticas a otros o tutorizaban lecturas y ejercicios.
La sorpresa vino de una alumna "catalogada" con TDAH que se reveló como una estupenda maestra en entornos digitales.

...y otra vez...


Otro Banco de Común de Conocimientos con objetivos de cohesión e interacción lo apliqué en un grupo muy muy movido y acostumbrado a un nivel de ruido y movimiento muy elevado y a una pedagogía de cadena de montaje ya calada hasta en el ADN. El entorno socioeconómico era muy diferente aunque también de contexto rural: clase media con rentas, patrimonios y negocios, familias con tres o más generaciones conviviendo muy cerca... Si bien un porcentaje de niños pertenecía a otro tipo de sistema socioeconómico, cultural y familiar, el carácter del pueblo se forjaba por los "clanes dominantes".

Una buena acogida que se fue diluyendo. No tuvo éxito.


Aquí confieso que fue muy difícil el proceso de "desaprendizaje" de atavismos, y hubo muchos malentendidos e incomprensiones con algunas familias (pensamientos del tipo "no hay autoridad", "hacen lo que quieren" o "con ésto, el maestro no hace de maestro").

Y aquí y así estamos. Pero una cosa tengo clara: este recurso se queda conmigo en lo que me queda de docencia. 
Como siempre digo, "el año que viene, seguro!"

Salud





El único banco de confianza, el de conocimientos. El único banco de confianza, el de conocimientos. Reviewed by Manel Guzmán on 22:45:00 Rating: 5

No hay comentarios:

Pasa?

Con la tecnología de Blogger.