Claustro jurásico



Una vez tuve una compañera maestra de 62 años que era un derroche de iniciativa y energía. Fue un curso donde en el claustro había edades de veintitantos y treintaypocos. Los más viejos éramos ella y yo y curiosamente éramos los motores del centro. En las charlas las propuestas pedagógicas se mezclaban con los topic trending de lo más casposo de la tele, con las consultas perpetuas al Facebook e Instagram, con las modas y con el cobro de la nómina para vivir como en el anuncio de la popular cerveza. Mi compañera y yo intercambiábamos miradas entre la risa y la comprensión compasiva. De aquello aprendí que ser un docente dinosaurio no tiene nada que ver con la edad sino con la ética profesional y la dosis de ilusión y fe que deposites en el oficio. Quiero creer que aquello fue una conjunción extraña y rara, y que lo más seguro y deseable es que sea irrepetible en otro claustro, en otro centro. 

Hoy habito otros espacios con docentes de la quinta de mi ex compañera, a punto de jubilarse. Han pasado por sus vidas cientos de niños veinticinco horas a la semana tirando bajo. Es curioso porque ninguno está cansado pero sí un poco desorientado y bastante perplejo. Desde los púlpitos de la nueva educación se habla de innovación y de nuevas pedagogías a su alrededor y en los medios. Se dice que hay que cambiar, que hay que innovar o no eres un buen docente. Ellos miran su horizonte cercano y sienten que su tiempo ha pasado. Mejor dicho, les han hecho sentir que su tiempo ha pasado.
Aunque un buen porcentaje de alumnos de primaria se empleen en el futuro en trabajos que aún no se han inventado, una maestra de cincuentaitantos, sin tocar una tablet, tiene mucho que transmitir y muchísimo que enseñar.
¿Cómo puede ser que un empresario, un banquero, un coacher de empresas o un exprofesor con lejanísima experiencia en la docencia directa hagan que todo un colectivo docente se sienta dependiente y vacío de iniciativa e ideas propias?;  ¿cómo puede ser que un periodista vendelibros, o un divulgador mediático y su prole consigan sustituir el sentido común forjado en el día a día del aula por un manojo de frases felices convertidas en doctrina?; ¿cómo puede ser que toda esta caterva decida cómo y de qué manera se educa, qué es lo apropiado y que es lo caducado?; ¿una maestra con más de 30 años de batalla en primera línea no tiene visión pedagógica y no puede ofrecer nada en el siglo XXI?

Están robando la docencia.
Claustro jurásico Claustro jurásico Reviewed by Manel Guzmán on 22:19:00 Rating: 5

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