¿RÉQUIEM POR LA BIBLIOTECA ESCOLAR?

Las bibliotecas escolares se mueren. Aquél espacio pensado para introducir al niño en el mundo de la literatura y el conocimiento está bastante maltrecho. Las razones de su debacle son variadas: la presión por los aprendizajes funcionales que apartan a un lado la lectura amable y saboreada; el destierro de la literatura - y con ello la capacidad de conocer el mundo y soñar- de las asignaturas de lengua; la pantalla global erigida como principal fuente de información, que intenta matar a la estrella de papel, el libro; muchas famílias, que no ven en los libros el mejor regalo que les pueden hacer a sus hijos; los mismos docentes, que no leen y no valoran la lectura como medio para construir identidades y además la ven como un espacio ajeno a las actividades de aula... y el mismo concepto de biblioteca, un lugar donde se obliga a leer cuando toca el libro que toca, donde el silencio es sepulcral, se amonesta, se sanciona y los libros y el material no son nada atractivos porque el fondo está lleno de relíquías, donaciones absurdas y libros que aportan poco y enganchan menos. Y también se da el caso que en algunos centros, debido a la ratios de alumnado, la biblioteca ha cedido su espacio, utilizándose como aula.
Se requiere, pues nuevas estrategias que conecten las bibliotecas escolares en el centro de los entornos de aprendizaje. Vale la pena porque se echa en falta un espacio que complemente al trabajo del aula, mejore el tipo de oferta de ocio y ayude a enriquecer el clima cultural del centro.

Evitar la defunción de la biblioteca escolar: algunas ideas

Abastecer de buenos materiales una biblioteca escolar es muy costoso, se requiere una inversión muy elevada. Sale más económico dotar de ordenadores un centro. Los buenos libros no son baratos; si te pones a hacer una lista de materiales, entre literatura universal, cuentos visuales, libros de ciencia y consulta, buenos volúmenes de arte, música... hay que creer en la biblioteca escolar como centro de aprendizaje porque de lo contrario se quedará donde está, en el olvido.

Puede que para algunos sea un sacrilegio romper la quietud de la biblioteca escolar. No estoy hablando de la BNF ni de la British Library, ni tampoco de la municipal (que ya empiezan a dinamizarlas con todo tipo de propuestas). Una biblioteca escolar debe ser otra cosa diferente a un almacén de libros viejos comidos por la humedad y el polvo. Y dudo mucho que entre los que se oponen a su mancillaje tengan planes para devolver la vida a ese espacio.
Después de ver la agonia de unas cuantas bibliotecas escolares, yo propondría algunas ideas que estoy seguro que no son nada nuevo y que en muchas escuelas ya se ponen en práctica:

- Espacio abierto en las horas de patio. 
- Lugar de debate y de conversación.
- Rincones de lectura con diseños inspirados.
- Centro de recursos para la documentación de los alumnos en la elaboración de proyectos.
- Espacio de investigación y trabajo para grupos de alumnos.
- Catálogo de música y cine e instalación para su audición y visionado.
- Cineclub.
- Equipación de ordenadores y sistemas multimedia (proyector y pantalla, equipo de música).
- Incorporación de espacio y materiales para la creación artística (lápices, colores, folios, retales de cartulina, cola).
- Dotación de juegos de mesa y construcción.
- Sala de exposiciones, conciertos, presentaciones de libros, charlas, recitales...
- Una comisión de docentes, padres y alumnos dedicada a su dinamización y gestión.

Doy por supuesto que, ante todo, la biblioteca es un espacio que ha de favorecer la instrospección, la investigación, el descubrimiento, la tranquilidad y el respeto a la intimidad, un lugar de refugio del bombardeo cotidiano. Como siempre, es necesario creer en la cuadratura del círculo


¿RÉQUIEM POR LA BIBLIOTECA ESCOLAR? ¿RÉQUIEM POR LA BIBLIOTECA ESCOLAR? Reviewed by Manel Guzmán on 9:24:00 Rating: 5

No hay comentarios:

Pasa?

Con la tecnología de Blogger.